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7 mar 2010

Factoresque influyen en la aparición de lesiones deportivas

Hoy domingo, es la media maratón de Cartagena. Debido al entreno que llevo, he optado por no correrla.
Dejo un artículo que me ha parecido de importancia sobre las lesiones deportivas:
"" Existen factores que condicionan la aparición de lesiones en el deporte, estos factores se hallan presentes en todo proceso de entrenamiento o competición, en el que el deportista se encuentra en un estado de equilibrio dinámico, entre las fuerzas que provocan estrés y la capacidad del organismo para adaptarse. Cuando la magnitud de las fuerzas aplicadas sobre el organismo superan la capacidad de adaptación, se produce la lesión. Esta puede manifestarse de forma simple como un dolor muscular (mialgia), hasta una forma grave como una fractura ósea, o como lesiones de gravedad intermedia: contractura muscular, distensión o ruptura fibrilar, desgarro muscular o rupturas ligamentosas, tendinopatias, contusiones o heridas.
Las condiciones del deporte de alto rendimiento presentan, la mayoría de las veces, “situaciones limites”, donde el deportista se halla, podríamos decir, al borde de la lesión, en un equilibrio inestable, entre el estado de salud y el de enfermedad.
El conocimiento de estos factores permite actuar sobre la prevención, antes de la aparición de la lesión. Las fuerzas externas al organismo y las fuerzas que actúan sobre estructuras internas, se manifiestan como una “carga” impuesta sobre el deportista. Esta carga puede manifestarse mediante dos aspectos:
a) a través del movimiento interno o externo
b) a través de condiciones limites internas o externas.
Los movimientos externos al organismo que pueden condicionar una lesión pueden estar dados por una técnica de ejecución incorrecta, o por una periodización (programación de entrenamiento) incorrecta, o por una inadecuada velocidad de desplazamiento o una cantidad inadecuada de repeticiones del ejercicio.
Respecto al movimiento interno, los fallos pueden deberse a una deficiencia de las condiciones metabólicas del deportista, alteraciones de la coordinación muscular, o un déficit de las cualidades físicas desarrolladas (flexibilidad, velocidad, agilidad, resistencia, fuerza, equilibrio)
Por otra parte, las condiciones limites externas a las que se halla sometido el deportista, están dadas por la superficie de juego o entrenamiento (Ej.: barro, arena o campo en mal estado), los implementos (Ej.: protectores y vendajes inadecuados), los adversarios (en deportes de contacto), las condiciones climáticas (lluvia o humedad y calor excesivos).
Las condiciones límites internas constituyen otro aspecto sobre el que se puede actuar en gran medida (en esto consiste el proceso de “entrenar al deportista”, estas son: la salud, la aptitud y las condiciones psicológicas. El deportista de elite es en cierta forma un sujeto “supersano” y “superapto”, supera (o debiera superar) la media de los estándares de salud, de aptitud física y de cualidades psicológicas para la competición, de la población normal.
La mejor manera de evitar lesiones es gozar de una adecuada salud y especialmente de una gran aptitud física y condiciones psicológicas para afrontar el estrés de la competición y del entrenamiento. Los deportistas con falencias de aptitud física o con alteraciones manifiestas (defectos posturales, exceso de grasa corporal, lesiones anteriores, presencia de caries dentales u otros procesos infecciosos, etc.), o alteraciones subclínicas (parásitos, colesterol o ácido úrico sanguíneo elevados, etc.), tienen mayor riesgo de lesionarse.
Las lesiones deportivas, especialmente las musculares (que son las más frecuentes) se producen en músculos acortados, debilitados, fatigados, frecuentemente en movimientos explosivos y en contracción excéntrica.
La evaluación periódica de estos aspectos permite generar las condiciones óptimas para la máxima mejora, previniendo la aparición de lesiones o enfermedades, o en los casos inevitables en que aparezcan lograr una rápida rehabilitación y retorno a la competición.""

Espero que os parezca interesante:

20 feb 2010

Condromalacia Rotuliana


"Condromalacia patelar
En la condromalacia patelar se produce una sensación de chirrido o roce al extender la rodilla. Se piensa que la causa está relacionada con el uso excesivo, traumatismo y/ o fuerzas anormales sobre la rodilla como el alineamiento ligeramente anormal de la rótula y el fémur. Entre los síntomas se encuentran sensibilidad de la rodilla, dolor en la rodilla después de estar sentado por tiempo prolongado, dolor en la rodilla que empeora al subir o bajar escaleras o levantarse de una silla y sensación de roce en la rodilla.

Es el reblandecimiento y degeneración del tejido (cartílago) que se encuentra por debajo de la rótula.
Causas, incidencia y factores de riesgo
Se cree que la condromalacia rotuliana que se presenta en adolescentes y adultos jóvenes está relacionada con sobrecarga, lesión o demasiada fuerza sobre la rodilla y es más común en las mujeres. Muchas personas jóvenes tienen un ligero problema con la posición de la rótula.
La condromalacia rotuliana también puede ser un signo de artritis de la rótula, que generalmente se observa en individuos de avanzada edad.
Las personas que previamente hayan sufrido una dislocación, una fractura u otra lesión en la rótula pueden tener más probabilidades de padecer condromalacia.
Síntomas
• Sensación de rozamiento o fricción cuando se extiende la rodilla
• Dolor de rodilla en la parte frontal que empeora después de estar sentado durante un tiempo prolongado
• Dolor de rodilla que empeora al subir escalas o al levantarse de una silla
• Sensibilidad en la rodilla
Signos y exámenes
El médico lleva a cabo el examen físico. La rodilla puede estar sensible y levemente hinchada y es posible que la rótula no esté alineada perfectamente con el fémur (hueso de la cadera).
Cuando la persona endereza la rodilla, se puede experimentar una sensación de rozamiento debajo de la rótula. Presionar la rótula cuando la rodilla está estirada puede ser doloroso.
Las radiografías generalmente son normales, aunque una vista de la rótula con rayos X especiales puede mostrar signos de artritis o inclinación.
Tratamiento
El reposo temporal de la rodilla y tomar medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINES), como ibuprofeno, naproxeno o ácido acetilsalicílico (aspirina), pueden ayudar a aliviar el dolor. Igualmente, la fisioterapia, especialmente el fortalecimiento del cuadriceps y el estiramiento de los tendones de la corva, puede servir.
Se debe limitar la participación en deportes y actividades extenuantes hasta que el dolor haya pasado. Igualmente, evitar actividades que incrementen el dolor en la rodilla, como las flexiones profundas, hasta que el dolor mejore.
La cirugía puede ser una opción si la alineación de la rótula no se puede corregir con terapia. Dependiendo del tipo de desalineación, la cirugía puede ser artroscópica (usando una cámara que permite hacer una incisión más pequeña) o abierta.
Expectativas (pronóstico)
La condromalacia rotuliana generalmente mejora con terapia y el uso de AINES. Para las pocas personas que la necesitan, la cirugía es eficaz en la mayor parte de los casos.
Complicaciones
La complicación principal es la ineficacia del tratamiento para aliviar el dolor.
Cuando la cirugía se hace necesaria, las complicaciones quirúrgicas pueden abarcar:
• Ineficacia para aliviar el dolor
• Infección
• Empeoramiento del dolor
Situaciones que requieren asistencia médica
La persona debe concertar una cita con el médico si tiene síntomas de este trastorno.
Prevención
Evitar traumatismos o esfuerzo anormal en la rodilla. Los músculos de la pierna se deben mantener fuertes y flexibles, especialmente el cuadriceps y los tendones de la corva.
Nombres alternativos
Síndrome femororrotuliano"

30 ene 2010

Fascitis plantar


¿Qué es la fascia plantar?
La fascia plantar es una banda de tejido —muy parecida a un tendón— en la planta del pie. Comienza en el talón y va a lo largo de la planta del pie. Se une a cada uno de los huesos que forman la eminencia metatarsiana ("bola del pie"). La fascia plantar actúa como una banda de caucho entre el talón y la eminencia metatarsiana para formar el arco de su pie. Si la banda es corta tendrás un arco alto, y si es demasiado larga tendrás un arco bajo o lo que alguna gente llama pie plano. Una capa de grasa en su talón cubre la fascia plantar para ayudarte a absorber la fuerza del golpe generado al caminar. La lesión en la fascia plantar puede causar dolor en el talón.
¿Qué causa el dolor en el talón?
A medida que la persona envejece, la fascia plantar pierde su elasticidad y se convierte más como en una cuerda que no se estira muy bien. La capa de grasa en el talón se hace más delgada y no puede absorber tanto la fuerza generada al caminar. Esta fuerza adicional lesiona la fascia plantar. La lesión en la fascia plantar puede hacer que ésta se hinche, rasgue o forme moratones. Puedes notar un moratón o hinchazón del talón.
¿Cómo va a saber mi médico si el dolor que tengo es causado por fascitis plantar?
Tu médico te preguntará acerca del tipo de dolor que tienes, cuándo ocurre y que haces cuánto que lo tienes. Si tienes dolor en el talón cuando se para por primera vez en la mañana es probable que sea fascitis plantar. La mayoría de las personas con fascitis plantar describen el dolor como una navaja o un alfiler que está punzando la parte inferior del pie. Después de haber estado de pie por un rato, el dolor se transforma en un dolor sordo. Si te sientas , el dolor agudo cesa pero regresa cuando te mueves de nuevo.
¿Qué puedo hacer para el dolor en el talón?
Disminuir un poco la distancia. Probablemente no vayas a tener que dejar de correr del todo.

Si tienes ya sea pie plano o un arco alto, pregúntale a tu médico acerca del uso de aparatos ortóticos dentro de tus zapatos. Los aparatos ortóticos son soportes para el arco. Te los tendrán que adaptar a tu medida.

Perder peso puede ayudar a disminuir el dolor de tu talón.
¿Existen algunos ejercicios que me puedan ayudar?
Sí, se puede correr con fascitis plantar, pero hemos de disminuir la intensidad del entrenamiento, evitar realizarlo sobre asfalto, observar el desgaste de las zapatillas (y cambiarlas, si procede), buscar terrenos más blandos, utilizar vendajes para correr (o alguna buena talonera que amortigüe bien) y aplicar hielo después.

● La mejor prevención es incluir en nuestro programa de estiramientos de antepié hacia nosotros durante 20 segundos. Igualmente es preciso usar varios pares de zapatillas y cambiarlas con asiduidad. Y si se conocen problemas de pisada, utilizaremos las plantillas correctoras oportunas.

● En cuanto al tratamiento, deberíamos rechazar como primera opción la infiltración (sobre todo si incluyen corticoides en la mezcla); antes recurriremos a:

1. Masaje de descarga de los músculos cortos del pie y de toda la planta, con amasamientos nudillares y fricciones cortas longitudinales.
2. Masaje transverso profundo en la inserción del calcáneo, según la técnica de Cyriax, no menos de 15 minutos al día.
3. Electroterapia antiinflamatoria con corrientes diadinámicas, pero sobre todo utilizando ultrasonidos de aplicación pulsátil.
4. Estiramientos de los músculos cortos del pie y largos de la pierna (músculo pedio, músculos tibiales y tríceps sural).
5. Aplicación generosa de hielo después de correr y al acabar el día.
6. Vendaje funcional específico plantar con esparadrapo tipo "taping" para evitar la inflamación por repetidos impactos.
7. Talonera de descarga (porón, soborthane, etc.) y, aún más eficaz, arco ortopédico de descarga, para andar durante el resto del día (pues el vendaje funcional se debe aplicar únicamente para correr).



También puedes fortalecer los músculos de tu pierna parándote sobre la eminencia metatarsiana al borde de un escalón y empinándote lo que puedas sobre los dedos de tus pies. Descansa cada vez que levantes los pies y los bajes y dejes que tu talón descienda un poquito más abajo del borde del escalón.

También es útil estirar el pie agarrando una toalla con los dedos de los pies como si fuera a recoger la toalla con los pies. Repetir este ejercicio varias veces al día.
¿Cualquier medicamento me puede ayudar?
Aspirina, acetaminofeno (un nombre de marca: Tylenol), naproxeno (nombre de marca: Aleve), ketoprofeno (nombres de marca: Orudis, Actron) o ibuprofeno (algunos nombres de marca: Advil, Motrin, Nuprin) pueden aliviar el dolor en el tobillo, pero hable con su médico antes de tomar cualquier medicamento.

14 ene 2010

Periostitis


"Todos los huesos del cuerpo están recubiertos por una membrana fina y compleja a la que se llama periostio, que cuando se inflama (“itis”: inflamación) compromete seriamente la llegada de riego sanguíneo y señal nerviosa al correspondiente hueso.En la pierna suele afectar a la tibia y por ello esta lesión, tan frecuente en el fondista, se debe llamar con propiedad “periostitis tibial”.

La periostitis tibial se presenta con dolor en la “caña de la pierna”, esto es en el tercio inferior de la pierna, pero puede extenderse más arriba, casi hasta la rodilla. En la cara antero-interna y cresta interna de la tibia la palpación es especialmente dolorosa con carácter “quemante” y muestra unas “bolitas” en puntos muy localizados pero entre una capa de fina inflamación que también molesta, aunque menos, al tocar.

Esa sensación de dolor con quemazón aumenta con el esfuerzo, con los cambios de terreno y también por la noche con el simple roce de la cama. Es en épocas de entrenamiento exigente o tras varias competiciones cuando comienza a sentirse una extraña y generalizada sobrecarga de una o ambas piernas. Otras veces un cambio de zapatillas o de terreno puede precipitar la inicial sensación de congestión a la de incipiente dolor localizado a punta de dedo y días más tarde extendido hasta media pierna.

El dolor aparece en plena carrera e irá a más intenso según sea el esfuerzo, atenuándose al ceder el ritmo o al pararnos repentinamente. Aunque cierta molestia persistirá, lo cierto es que con varios días de reposo olvidaremos el incidente… hasta volver nuevamente a correr. Por tanto, aparece al reanudar la actividad deportiva o tras un día de mucho andar o estar de pie. Y es muy habitual que “nos probemos” con trotes o carrera suave pensando en otras molestias del corredor más benignas como sobrecargas musculares o articulares. Cuando al dolor tibial y a la excesiva tensión muscular se une una dificultad vascular importante con músculos de la pierna rígidos y calambrosos al simple apoyo de los pies en el suelo y puntos de dolor muy localizados con la marcha más forzada o con la simple presión de la cara anterior de la pierna hablamos realmente de periostitis.

Tratamiento de las periostitis

El tratamiento comienza con la disminución del entrenamiento. Primero se debe reducir la intensidad retirando cualquier entrenamiento fraccionado tipo interval o cualquier trabajo de ritmos. Si no es suficiente se pueden evitar los terrenos irregulares y con subidas y bajadas. También conviene evitar el fartlek y las cuestas o las gradas. El “taping” o vendaje funcional con esparadrapo estático, no elástico, ayuda a atenuar la vibración que desde el pie y por el impacto contra el suelo llega hasta la rodilla a través de la tibia. Si comprobamos que aun con vendaje apropiado siguen los síntomas con la misma virulencia hay que acudir a un médico especialista.

Al terminar el suave trote aplicaremos hielo, con bolsa de cubitos por ejemplo, generosamente hasta llegar incluso a los veinte minutos o la media hora sobre la cara dolorosa de la tibia que debemos proteger convenientemente con un trapo fino o una sabanilla. Después de estirar escrupulosamente los músculos de la pierna de forma analítica, se puede aplicar un masaje descongestionante que recorra toda la pierna anterior y los gemelos y sóleo en la posterior."